aquellos que permanecen
nota: esta es mi primera obra de escritura en español, así estoy segura que cometeré muchos errores de gramático y otrografía, o por lo menos que escribiré frases extraños. todavía estoy aprendiendo, y estoy agradecida para cualquier me envie mensajes, correos, etcétera con consejos o notas. también solicito respuestas de otros que los encanten a estos libros y quisiera hablar acerca de los. mi dirección de correo electrónico es mara @ nekopath . fun.
a lo largo de los dos meses más recientes, leía dos libros que me abrieron los ojos a respecto de la literatura latinoamericano y los cuales he pensado en casi cada dia y así me gustaría notar algunos de mis pensamientos para practicar a escribir en español. los libros son las hojas muertas por bárbara jacobs, lo cual terminé en diciembre de 2025 mientras estaba en suecia con la familia de mi novia, y amuleto por roberto bolaño, lo cual terminé ayer, el 28 de enero, la vespera del día de kansas.
terminar amuleto me place mucho porque lo he comprado muchos años antes, si recuerdo correctamente, se hizo en enero de 2023, en portland, de la líbreria powell's, el día que vea a sunn o))) en vivo por primera vez. Lo compré porque mi amiga sarah, quien era mi única amiga cuando vivía en seattle por primera vez, le encantaba a bolaño mucho y siempre decía cosas buenas sobre él y sus obras. incluso me dio una copia (en inglés) de los detectives salvajes, que aún pienso en de vez en cuando porque es super simpatica cosa que hizo ella. pero a sarah debo pedir disculpas porque me parece poco incongruente a leer en inglés lo que pudiera leer en la lengua original y así ya no lo había leído.
por muchos años intentaba a leer a mi copia de amuleto de la líbreria powell's pero mi nivel de español no estaba bastante alta que pudiera leerlo. Así leía otros libros, o más correcto, leía wikipedia y las noticias en línea hasta podía leer un libro facil, lo que era un enciclopedia de secundaría acerca del budismo y después era una traducción de el maestro de go por yasunari kawabata, lo cual había leído pocos años antes en inglés y me gustaba mucho y me acordaba que la prosa era muy simple y así pensaba que puede ser muy fácil a leerlo en español y había pensado correcto porque era muy fácil a leer.
lo leía cuando estaba a mi último trabajo que tenía en utah, en cual trabajaba como contadora en nombre pero en realidad el trabajo era muy muy fácil y lo que hacía era terminar mis tareas en una hora o menos y luego leer el maestro de go o la mūlamadhyamakakārikā de nagarjuna (y produjé una obra, o mejor dicho algunas notas, lo que se pueden visto aquí) o hacer las tareas mátematicas que me diera (lo que se pueden visto aquí).
pocos meses después, y pocos meses antes de mudarme desde utah a seattle, compré mi copia de las hojas muertas del venta de verano de la biblioteca de salt lake city, al próximo de un tipo quién buscaba entre las hileras de manga por cosas que las parecían lindas, y él había elegido algunos volumenes de k-on, y le dije que lo me gustaba a k-on mucho y me dijo que no lo había leido ni lo había visto a k-on y que solo había pensado que se ven muy lindas. A mi copia de las hojas muertas no lo tocaba mucho por muchos meses porque estaba preocupada con mudarme a seattle, sentarme deprimida, hacer la música, etcétera.
pero comencé a leerlo en diciembre, pocos días antes de meri y yo nos fuimos de seattle a suecia para la navidad y seguía a leerlo cuando estuvimos en el aeronave que iba a volar hacia stockholm y era un vuelo de air france y así todo el mundo hablaban en francés y el hombre al derecho de mi y meri estaba leído un periodico en español y me senté en este momento que al fin había quitado a la lengua maldita de inglés de mi vida y me sonreí y me enamoré con el libro, lo que voy a escribir sobre en algunos párrafos.
y en este momento, el momento en cual yo terminé con las hojas muertas, supe que sí podía leer en español, que ya no era necessario restringir mi mirada, que ahora podré leer a amuleto. este sentido se fortalezaba por las obras de borges que también había estado leyendo, cual por verdad había estado leyendo por casi un año y cual reciente me comprendía y podía leer en solo algunas horas en vez de un día o dos.
así cuando yo volvía de suecia a seattle, (despues tomaba unas semanas en cual estaba enferma y leía obras de le guin en inglés), comencé con amuleto, y lo leía mucho más rápido y con mucho más comprensión que antes y no tarda mucho tiempo para que me lo enamorara también, y que más sentía como había recibido un golpe masivo a la cabeza (esto yo digo con sentido positivo) y empezaba a entender porqué todo el mundo hable tan bueno de bolaño.
allí termina mi historia personal y te explicaré lo que quiera decir sobre estos libros. comparten muchas cosas, más obviamente sus entornos, la ciudad de méxico, o méxico df como se llama en amuleto y a veces en las hojas muertas. quizás muchas otras semejanzas estén producido de mi disposición hacia (de cual ya he dicho algunos párrafos encima) la meta de eliminar de mi vida a inglés, de sustituir a ingles con español, y la meta parallel de convertirme a mi mismo entre algún forma de extranjera. pero así funciona la mente. cosas como semejanzas o naturalezas o verdades no son ineherente a libros ni nada otra cosa. pero también no creo que son del mente. de todos modos, dejaré atrás este tema.
te contaré de ambos libros un poco, para destacar los elementos que yo había notado. si no has leído los libros y no quieras saber sus argumentos, yo sugiero que no leyas más.
las hojas muertas es una obra casi autobigráfico que trata de la relación con jacobs (y sus hermanos) y su padre se llama emile jacobs, un hombre estadounidense de ascendencia lebanesa. La novela se escribe de la visto de "nosotros", la vista colectiva de todos los hijos de la familia. su escrita fluye con sentido de poesía y la perspectiva me parecía tan singular y sirve a "crecer" a los sentidos que sientan los hijos. yo cito este pasaje (realmente una frase) como ejemplo:
Papá le dijo a mamá que él era mal padre porque él no había tenido padre y no sabía cómo era ser buen padre sino como él era, y entonces mamá le dijo que ella era mala madre porque todos habíamos ido saliendo a él y no a ella y que ella tampoco sabía entonces ser buena madre porque a cada uno de nosotros lo habían ido suspendiendo de su colegio temporalmente y ese día habían suspendido al menor y suponemos que entonces sí mamá pensó que era el colmo y entonces sí que no le pareció cómo iban desenvolviéndose las cosas y la situación, aunque, según nosotros, todo iba bien y éramos felices y papá y mamá nos caían bien, de lo más bien, y nunca nos habíamos preguntado si serían buenos o malos aunque fueran diferentes entre sí y diferentes de los otros papás de otras gentes que conocíamos y con los que como era natural los comparábamos. Papá y mamá eran diferentes, sobre todo papá, pero no nos habíamos preguntado si era buen o mal padre y lo que sí era que nos caía bien, aunque lo conociéramos poco porque nos platicaba poco. [1]
creo que esta forma de escribir presta muy gran sentido al dinámico entre los padres y los hijos, quienes se convierten a bloques o esferas de conocimiento, hábito, actividad. las padres tienen sus vidas secretas, sus zonas solitarias, escondidas detrás de puertas cerradas, adentro de cajas extrañas en el armario, por llamadas de telefono de amigos antiguos quien nunca has oído de y ningun cosa se han dicho de. pero esta pared entre padres y hijos, entre las jovenes y los más viejos no esconde nada siniestro. solo constituye del hueco entre unos que saben mucho del mundo y unos que saben casi nada.
la primera parte de la novela sigue estas memorias de la juventud de los hijos, pero en la segunda mitad, mientras el tiempo adelanta y los hijos crecen, esta pared se vuelve a desaparecer y aprendemos sobre la vida de papá, no solo los hechos de la vida sino tambíen sus temores, sus deseos, amores, hábitos, etcétera.
emile jacobs había peleado en la guerra civil española, una experiencia que define a su vida y le sigue a él por el resto de la vida. la derrota sacude su fe en la humanidad y en la visión del internationalismo socialista que había motivado a él para luchar en españa. él convierte en hombre mucho más solitario y menos activo. se casa con una mujer mexicana y se mudan a méxico d.f., adonde permanecen hasta la muerte.
pero sigué el tiempo y papá se retira adentro de su habitación y de su mismo. trabaja solo a veces y mamá se preocupa sobre las finanzas de la familia. a diferencia de la primera mitad de la obra, "nosotros" sabemos sobre las pensamientos de papá, nos preocupamos en él, y solo podemos ver mientras lucha contra su tristeza larga por medio de la única cosa que todavía tiene desde la juventud, la lectura. él queda en su cuarto y lee y anda no muy lejos en el barrio y convierte en un viejo y mira a la puente que se puede visto desde su ventana y piense en morirse debajo de la puente, debajo de las hojas muertas del otoño mexicano. y continua hasta el año 1987 en que se termina el libro:
Y la otra cosa por la que optaría papá consiste en que cuando sienta llegado el momento y como peregrino que ha sido o extranjero en un mundo extraño se va a poner el par de pantalones más viejo que tenga y el suéter más viejo que tenga y descalzo, puesto que sus dos o tres pares de zapatos todavía están buenos y todavía pueden servir a los hombres de nosotros, sin que nadie lo advierta va a dejar su sillón al lado de la ventana y el libro que esté leyendo con sus anteojos encima y va a abandonar el cuarto que ha sido prácticamente toda su casa y va a bajar las escaleras y caminar por el patio hacia la reja y va a salir a la calle y va a dirigirse al puente que ha estado viendo desde su ventana todo este tiempo y va a meterse debajo por primera vez y va a preguntarse por última vez si son ricos o pobres los que duermen bajo los puentes y piden limosna por las calles y sin contestarse va a cubrirse poco a poco de hojas muertas y con tal de no contribuir ni mucho menos perpetuar el negocio de la muerte y con tal de protestar por todo hasta el último momento sencillamente va a dejarse morir y sí, él siente que de este modo sí va a poder morir en paz y dejar de ser de una vez por todas indeseable y peligroso o indeseable o peligroso cubierto por las hojas muertas y aunque entonces sí que no oirá cuando las mujeres de nosotros y los hombres de nosotros y en una palabra todos nosotros por más infantiles que parezcamos y que sonemos y que de hecho seamos porque todavía lo busquemos y aunque él no sea nada musical le cantemos Papá te necesitamos, Papá te queremos, Papá te extrañamos y nos haces falta, aunque esta última frase no exista en la canción de la película que vimos con Bette Davies años atrás mientras papá que había pagado boleto de entrada esperaba en el vestíbulo con un libro abierto en las manos. [2]
esta novela me hizo reflexionar mucho en la vida cotidiana de mi juventud con mis padres, y me tomó por un sentido de queriendo conocer más a mis padres y mis abuelos, sus historias y los pedazos y pequeños detalles de sus vidas, lo que hubieran sido sus sueños nunca cumpliados, sus amores nunca realizados, sus pensamientos y preocupaciones. me dio una extraña forma de tristeza a pensar en cuanto poco yo sé acerca de los mundos adentros de mis familiares y me conmovía mucho la cariño que jacobs deba haber sentido por su padre para escribir este libro.
pero también me pregunto, ¿es posible contar la historia del otro? además, ¿es posible, realmente con toda verdad, contar la historia de su propio? creo que el conocimiento no se puede ser definido, así incluso cuando cuente mi propia cuenta no pueda ser la verdad entera - siempre haya otras persepctivas, otras detalles olvidados, hechos duros que no quisiera contar. justo como el hueco entre viejos y jóvenes, padres y hijos, también hay un hueco entre verdades. ambos libros juegan con este hueco. pero en diferencia a bolaño, él quien hincha la realidad, creo que jacobs quiere contar la verdad como ella la sabe.
quizás esta fuera el corazón de las hojas muertas para mi: la tristeza de ama a uno quién no se pueda conocer, de crecer al lado de uno a lo largo de toda su vida y ya no le conoce enteramente. en contra a esta tristeza, jacobs cuenta su amor para el papá y la familia que ella sabe mientras sabiendo que no conozca por verdad su mundo interior.
como dije encima, amuleto también toma como entorno méxico d.f., en donde encontramos a auxilio lacoutoure, "ciudadana del Uruguay, latinoamericana, poeta y viajera"[3], "la madre de la poesía mexicana"[4], una mujer nerviosa, peregrina, y terrena, se hunde en el año 1968, cuando el ejército mexicano toma control de la universidad nacional autónoma de méxico en contra de las manifestiones estudiantales de ese año. mientras no autobiográfico, bolaño toma mucho de su vida en la ciudad.
por los días auxilio cobra dinero haciendo pequeños trabajos en la universidad y por los noches vive en manera bohemia al lado de las poetas jóvenes de la ciudad. está en el baño de mujeres de la cuarta planta de la facultad de filosofía cuando ataca la ejército a la universidad. de la ventana ve al caos y decide a quedar encerrada en el baño sin comida o plan. mientras se siente en la pista del baño, se da cuenta que puede ver a ambos el pasado y el porvenir:
El año 68 se convirtió en el año 64 y en el año 60 y en el año 56. Y también se convirtió en el año 70 y en el año 73 y en el año 75 y 76. Como si me hubiera muerto y contemplara los años desde una perspectiva inédita.[5]
Desde esta pasaje, el libro pasa por los memorias y visiónes de auxilio mientras ella queda en el baño, yendo y saliendo de su tranza de vez en cuando para ver la imagen repitienda de la luz de la luna pasa a través de las ventanas y sobre las baldosas de la pared del baño, una imagen que funciona como la titilando de una proyector de cinema en guia a auxilio entre y de sus sueños.
la escritura de bolaño fluye por encuentros y eventos más o menos real, o tal vez mejor dicho irreal, volviéndose más surrealista, y poco a poco compredemos a auxilio como fantasma, o buddha, omnisciente, elemento de la ciudad, de la aire más que ser humano. ella ocupa una posición siempre cerca físicamente a los demás, pero siempre alejada, sin hogar, sin tiempo propio. su soledad toma forma irreparable, el hueco entre ella y el mundo se puede visto en ningun lugar, pero anega por cada encuentro, cada relación, cada amor que ella tenga. pero todavía se presenta su propia al mundo, trata de ser sólido, de dar a los demás la conexión que ella propia no tenga.
pero hay episodo en cúal ella conoce a otra fantasma, aunque de forma diferente. un pintor encerrada en pobreza abísmal en su apartamento. se ha quitado a su mismo de la vida afuera y la llegado de auxilio a su puerta le molesta. él teme, desea, odia y ve en auxilio lo que él no puede tener, la vida normal afuera de sus cuartos de polvo y oscuridad. pero auxilio también está perturbada porque ella ya sabe que ella también está fantasma, que también vive encerrada, en el baño de la cuarto planta, y da cuenta que su aislamiento es tan profundo y depremido como el del pintor y que no pueda ofrecer ningun ayuda ni conexión a este hombre. y ella sale del apartamento más lejos de la realidad que nunca.
su mundo poco a poco se rompe y su percepción titila entre sus visiónes y el baño de mujeres, donde todavía quede casi sin mente o conocimiento de su cuerpo. en la realidad, sale del baño y intenta de resumir su vida normal. pero en las visiónes, ve más alla en el porvenir que antes y sabe por cierto hechos futuros, lo que ella cuente a fantasmas y espíritus que compartan esta zona con ella. de repente su soledad se presente como un mundo de hielo y viento. al otro lado de un gran valle ella ve a un abísmo. ella ve a los demás marchando hacia el abísmo. y al fin entiende la naturaleza del hueco entre ella y los demás:
Y los oí cantar, los oigo cantar todavía, ahora que ya no estoy en el valle, muy bajito, apenas un murmullo casi inaudible, a los niños más lindos de Latinoamérica, a los niños mal alimentados y a los bien alimentados, a los que lo tuvieron todo y a los que no tuvieron nada, qué canto más bonito es el que sale de sus labios, qué bonitos eran ellos, qué belleza, aunque estuvieran marchando hombro con hombro hacia la muerte, los oí cantar y me volví loca, los oí cantar y nada pude hacer para que se detuvieran, yo estaba demasiado lejos y no tenía fuerzas para bajar al valle, para ponerme en medio de aquel prado y decirles que se detuvieran, que marchaban hacia una muerte cierta. Lo único que pude hacer fue ponerme de pie, temblorosa, y escuchar hasta el último suspiro su canto, escuchar siempre su canto, porque aunque a ellos se los tragó el abismo el canto siguió en el aire del valle, en la neblina del valle que al atardecer subía hacia los faldeos y hacia los riscos. [6]
nuestros mundos, de mi, del padre de jacobs, de auxilio lacouture, son duros. cada dia pienso en lo que pueda hacer, lo que deba hacer sobre un mundo que parezca más roto cada día. me siento tan inútil, quedando sentada en mi cuarto, haciendo música o escribiendo palabras que no salvarán ningunas vidas. siento sin lugar, como el mundo propio me ha dejado atrás.
mis años mas recientes se han notado por una forma de replegarme, de aislamiento escogido, de un deseo por mejorar mi mismo en espera por algún abrimiento, después de me volveré a ser normal, a ser el tipo de persona de que siempre solía soñar, a participar en el mundo de nuevo. pero ahora en mi hora larga de entrenamiento, de mi espera quizás eterna, siento más ajena que nunca. he dicho a mi misma que estoy tomando el consejo de zhuangzi, que uno en un mundo sin dao deba ir a las montañas y esperar hasta el dao vuelva. pero esta respuesta no me satisface. quiero luchar contra el doler del mundo. quiero ayudar a alguien. la pregunta ya que es esta: tengo fuerza bastante? para algunas cosas, estoy seguro que sí. otras, probablamente que no. he dicho que por mucho de mi vida había sentido el mundo se espera, y que algún día me lo uniré. ahora, ya que tengo más años, temo mucho que yo muera mientras espere el mundo.
pero quizás hay otra manera de quedar, más activa, más cerca del mundo. pienso que estos libros me han mostrado este sendero.
emile jacobs luchaba por bando vencido en la guerra civil española. en alguna forma, tal vez también se derrotó su espíritu junto con el sueño de un mundo socialista. encogido, ya no soldado ni socialista sino justo papá, quizás le parecía a él que el tiempo haya despedido a él. él se preguntaba si fuera buen padre o no. no hay respuesta. las hojas muertas dice nada sobre buenos o malos padres. pero habla mucho de amor, el amor a que no importen nada si sea vencedor o vencido. me conmueve su tristeza por haber dado todo para una victoria no realizada y me conmueve su fuerza en permanecer en mundo roto.
por otro lado, auxilio se baña cada día en los problemas del mundo. parece que ella se nació lista para ser auxilio. a pesar de estar allí, de ser capaz, no logra nada para nadie. pero tiene espíritu dura: ya logra algo o no, estará allí, cada día de nuevo, hasta que ella convierta en la ciudad propia, en el viento y polvo de la ciudad. pero para ser una ciudad es para ser siempre ajena, ya que auxilio es uruguaya, es más vieja, y así nunca será mexicana, nunca será poeta joven, ni además será cada otra persona. la masa de jóvenes latinoamericanos se constituye enteramente de ajenos, de formas de ser a cuales ella está fantasma, muerte, tan vieja como el polvo o el sol o el viento. parece que este no la importa nada a auxilio. ella sabe que ser parte del mundo es también ser separada del cada otra parte.
a auxilio la admiro mucho. como ella, quiero a oír las canciónes latinoamericanos, a conocerlas y hacerme parte de su masa. talvez ya estoy demasiada vieja para ser joven o demasiada rota para ser normal, pero no significa que ya no pueda volverme a otra.